Ronald S. Lauder participa en el congreso del Jerusalem Post y urge a Israel a no dejar atrás a la siguiente generación

Ronald S. Lauder participa en el congreso del Jerusalem Post y urge a Israel a no dejar atrás a la siguiente generación

PR Newswire

NUEVA YORK, 30 de abril de 2018

La 7ª edición del congreso anual del Jerusalem Post reúne a líderes israelíes y estadounidenses de la política, la empresa y los medios  

NUEVA YORK, 30 de abril de 2018 /PRNewswire/ -- El domingo, Ronald S. Lauder urgió a Israel a estrechar lazos con la siguiente generación de la diáspora judía. Dirigiéndose a una audiencia formada por líderes estadounidenses e israelíes de la política, la empresa y los medios, en la 7º edición del congreso anual del Jerusalem Post, Lauder argumentó que Israel es una encrucijada en términos de su capacidad para tener un importante papel a nivel mundial, y animó al país a no quedarse atrás educando y acogiendo a los miembros menos ortodoxos de la religión.

Left to Right: Devon Smith, Caroline Stern, Gabriel Kaufman, Benjamin Levy, President of the World Jewish Congress and Chair of the Jerusalem Post Conference Ronald S. Lauder, Mitch Podgorowiez, David Abayev, and Emily Halpern pose onstage during the Jerusalem Post New York Annual Conference at the New York Marriott Marquis Hotel on April 29, 2018 in New York City. (Photo Credit: Noa Grayevsky/Getty)

«Tenemos que recordar que todos somos uno», dijo Ronald S. Lauder. «Desde el más ortodoxo hasta el más secular, desde el más liberal hasta el más conservador, somos hermanos y hermanas unidos por un mismo objetivo: la supervivencia y prosperidad de Israel y de los judíos».

Lauder ha sido presidente del Congreso Judío Mundial desde 2007. Este año ha sido la tercera vez que preside el congreso del Jerusalem Post.

El congreso anual del Jerusalem Post reúne a personalidades políticas de Israel y de EE. UU, parlamentarios y representantes del gobierno israelíes, representantes de los dos partidos del congreso de los EE. UU. y decenas de destacadas figuras de la empresa, la comunidad y los medios.

Se puede leer el texto completo del discurso de Ronald S. Lauder, tal y como se redactó originalmente, a continuación  

Gracias, Yaakov.

Como algunos de vosotros ya sabréis, diez adolescentes israelíes, brillantes jóvenes que se preparaban para servir en el ejército, con toda una vida por delante, fallecieron el jueves arrollados por una riada. En la pantalla que hay detrás de mí se pueden ver las fotos de las diez víctimas. Me gustaría leer en voz alta sus nombres y que a continuación guardemos un momento de silencio.

Por favor, poneos en pie.

Tsur Alfi
Ella Or
Shani Shamir
Yael Sadan
Ma-ayan Barhoom
Romi Cohen
Agam Levy
Gali Balelee
Adi Ranen
Ilan Bar Shalom

Gracias. Que su memoria sea una bendición.

Es un honor ser presidente de este congreso por tercer año consecutivo. Gracias, Eli Azur, por organizar un evento tan impresionante. Hoy contamos con grandes ponentes y sé que todos tenemos muchas ganas de escucharlos. También nos acompañan algunos importantes ministros israelíes. Avigdor Liberman, Israel Katz, Yoav Gallant, Gila Gamliel y Tzachi Hanegbi. Y un antiguo primer ministro, Ehud Olmert. Además, está aquí el exministro de Educación, Gideon Saar.

Tenemos a una de las más respetadas senadoras republicanas, Lindsey Graham, una gran defensora del estado judío. Y al gran senador demócrata, Ben Cardin, que ha mostrado una tremenda autoridad en la lucha frente al movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS).

Tenemos embajadores, académicos, directivos de empresas, entre ellos, mi gran amigo, Charles Bronfman, que ha dedicado su vida a fortalecer los vínculos entre Israel y la diáspora. Es verdaderamente un grupo excepcional.

Hace un par de semanas, celebrábamos el 70 aniversario de Israel. Por toda la Tierra de Israel, desde Haifa hasta Beerseba pasando por Eliat, las calles se llenaron de banderas azules y blancas, había cantos y bailes y brindamos por la fortaleza y la supervivencia de Israel. Pero no fue solamente un día de fiesta. También fue un día de reflexión.

Ahora mismo, Israel se encuentra en una encrucijada. Tiene dos opciones: puede seguir siendo una potencia clave en Oriente Próximo, o puede convertirse en una de las principales potencias a nivel global.

Creo que Israel decidirá tomar un papel protagonista a nivel mundial. Pero antes de eso, son necesarias dos cosas: en primer lugar, necesita cambiar su imagen y, en segundo lugar, necesita aliados en todos los países.

El primer sitio en el que buscar aliados es la diáspora. El problema es que la diáspora actual no es igual que la de mi generación o la de la generación de mis padres. Mi generación cree en Israel al 100 %. Nuestro vínculo con Israel es indestructible.

Pero en la generación más joven, hay demasiada gente que le está dando la espalda a Israel. Tenemos que preguntarnos por qué lo están haciendo y qué podemos hacer para revertir esta situación.

Considero que estamos fallando a la generación actual en dos aspectos. El primero es la educación y no haber sabido contar la verdadera historia de Israel. No se está trabajando lo suficiente en informar a la gente joven sobre lo que significa ser judío y la grandeza de Israel.

Esta misma semana, uno de los ponentes de hoy, el embajador Dani Dayan, fue interrumpido y acosado por manifestantes del movimiento BDS cuando daba una conferencia en la Universidad de Siracusa. Esto es una atrocidad. ¿Pero sabéis que es lo que me enfada todavía más? Leyendo sobre el incidente, no encontré que se mencionase a nadie que se levantara para defender a Israel. Y eso es una vergüenza.

Permitidme que os haga una pregunta: ¿Qué pasaría si en vez de ser un líder judío, el acosado fuera un líder negro? ¿O musulmán? ¿O de alguna minoría? Entonces estaría en la portada de los periódicos. Pero cuando se trata de un judío, de un israelí, nadie se levanta para hablar. La complicidad es alarmante. El silencio es ensordecedor.

No hay ninguna duda: en este país tenemos un doble rasero. Y es necesario que esto termine de una vez por todas. Incidentes como el que tuvo lugar en Siracusa deberían ser una llamada de atención. Si no hacemos algo, nos arriesgamos a perder una generación entera de judíos a causa de la propaganda antiisraelí y el odio.

Y el problema no está solo aquí, en EE. UU. Como presidente del Congreso Judío Mundial, he estado representando al 97% de los judíos del mundo en 40 países, y puedo decir que en todos sitios se repite la misma historia.

Así que, ¿qué debemos hacer?

En primer lugar, Israel debe destinar una cantidad considerable de recursos a contar su historia. Por razones políticas, el dinero reservado para Hasbora se ha empleado en otros ministerios. Imaginad que Israel comprase un avión F-16 menos y emplease ese dinero en Hasbora. Se notaría la diferencia.

Mientras que Israel ha estado invirtiendo cada vez menos en relaciones públicas, nuestros enemigos cada vez gastan más. Destinan millones de dólares a formar operativos antiisraelíes en el arte de la persuasión y la propaganda. Y envían a estos operativos altamente cualificados a las universidades para difundir mentiras y más mentiras sobre Israel, para hacer que los judíos parezcan los malos y para expandir las llamas del antisemitismo. Y hoy, más que nunca, lo están consiguiendo. Están convenciendo a nuestros jóvenes de que Israel es un estado paria, un estado malvado, un estado apartheid.

¿Y qué hace Israel en respuesta a eso? Nada. ¿Rebaten esas mentiras? No. Permanecen callados. Permiten que nuestros enemigos nos definan.

En muchos aspectos, el Congreso Judío Mundial hace las funciones del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel. Y esto es positivo, ya que Israel es hoy en día probablemente el único país del mundo que no tiene su propio ministro de Exteriores. Todos los días, el Congreso Judío Mundial trabaja para hacer llegar a los jóvenes información objetiva sobre Israel, en vez de la basura que llena su página de Facebook. Pero nuestra capacidad de acción es limitada. Necesitamos ayuda para llegar mejor a los judíos más jóvenes. Necesitamos vuestra ayuda. Y la de Israel.

El segundo paso para establecer un vínculo más fuerte entre Israel y las nuevas generaciones de la diáspora judía implica que Israel reconsidere qué significa ser judío.

Cuando Herzl soñó con un estado judío, nunca imaginó el tipo de monopolio religioso que existe hoy en Israel. Actualmente, los ultraortodoxos dominan la política de Israel. Sé que ellos creen que están haciendo lo que hay que hacer para proteger la religión judía. Y les aplaudo por ello. Sin embargo, lo que en realidad están haciendo es alienar a una generación entera de judíos jóvenes y seculares.

La semana pasada me reuní con un hombre que lleva 25 años casado y es padre de cuatro hijos. Su esposa se convirtió antes de casarse con él, pero en aquel momento vivían en el Midwest de los EE. UU. y no había ningún rabino ortodoxo para formalizar la conversión. De modo que estudió durante seis meses con un rabino conservador y se hizo judía. Construyeron juntos un hogar judío. Celebran juntos las fiestas judías. Están orgullosos de su identidad como judíos. Y sus hijos lo están aún más. Pero el hombre se dio cuenta de que su mujer y sus cuatro hijos no son considerados judíos. Y se le rompió el corazón. Él ama a Israel, pero no siente que se le quiera allí.

Escucho historias como ésta una y otra vez.

En vez de apartar a estos judíos, necesitamos incluirlos. Hemos de recordar que somos un solo grupo de gente. Desde el más ortodoxo hasta el más secular, desde el más liberal hasta el más conservador, somos hermanos y hermanas unidos por un mismo objetivo: la supervivencia y prosperidad de Israel y de los judíos.

Yo soy optimista. Me he reunido con líderes de la región y de todo el mundo. Y creo que los mejores días de Israel están por llegar. Y con el presidente que más defiende a Israel en la historia de los EE. UU., Donald J. Trump, creo que la paz es posible y que la podemos alcanzar. Y todos damos las gracias al presidente Trump por la valentía histórica que ha mostrado al trasladar la embajada de los EE. UU. a Jerusalén.

Israel tiene que entender que necesita a la diáspora. Y las nuevas generaciones de la diáspora judía tienen que entender que necesitan a Israel.

Hagamos todo lo posible por educarles - por ayudarles a entender la grandeza de Israel y la grandeza del judaísmo. Dejemos que tengan el mismo orgullo que nosotros. Y trabajemos todos juntos - los israelíes y la diáspora -  como un solo grupo humano.

Me gustaría mostraros un breve vídeo para terminar. En las 35 escuelas que dirijo en el centro y en el este de Europa, hemos educado a 35.000 estudiantes en los últimos 30 años. Entre los estudiantes hay semiseculares y ortodoxos modernos. Pero en este vídeo, no seréis capaces de ver la diferencia. Lo que veréis en las caras de estos niños es un sentimiento de orgullo compartido. Ese es el orgullo que debemos transmitir a todos los judíos en toda la diáspora.

Y ahora, dejadme que ponga una canción de amor llamada Hatikva. Levantaos por favor.

Mi sueño es que un día, todos los niños judíos del mundo sepan la letra de esta bonita canción.

Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los EE. UU. Y que Dios bendiga al estado judío de Israel.

Para ver un vídeo de la conferencia, visite http://bit.ly/2JBYOxW

Para más información, póngase en contacto con: Michal Grayevsky, asesor principal de Ronald S. Lauder: office@mg745fifth.com

Mr. Ronald S. Lauder (Photo Credit: Noa Grayevsky/Getty)

Foto - https://mma.prnewswire.com/media/684141/Jerusalem_Post_New_York_Annual_Conference.jpg 
Foto - https://mma.prnewswire.com/media/684142/Mr_Ronald_S_Lauder.jpg

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